lunes, 2 de enero de 2012

LA ESTABILIDAD Y LO QUE DEBE FLUIR.


Vuelvo del jardín, he estado toda la mañana leyendo; Kafka en la orilla, de Murakami. Estaba absorto en la lectura y al dar los primeros pasos hacia casa, pues son las 14h, como parte del protocolo, como obligándome inconscientemente a ello, me giro y me doy cuenta que se me ha olvidado la botella de agua y el vaso q contiene una cucharilla y el café que no he logrado terminar porque el corazón se me aceleraba demasiado y la mente se me nublaba por la cafeina restándome atención a la lectura. Al volver ya con todo: sueter, llaves, libro, diadema para sujetarme el flequillo, botella, vaso con café, me doy cuenta que al caminar el café se agita dentro del vaso que lo sostiene mi mano izquierda, que es parte de mi brazo izquierdo el cual llevo flexionado y pegado al cuerpo porque así sostengo el sueter y la botella. Sólo llevo el libro en mi mano derecha. Al tener mi brazo izquierdo pegado al cuerpo, no logro mantener estable el café dentro del vaso porque obligatoriamente éste se mueve con mi mano y mi brazo pegados al tronco y así adquieren todos el mismo movimiento.. Temo que el café se vaya a derramar y me manche. Instintivamente me cambio el vaso de mano y el libro pasa a la izquierda y el vaso a la derecha. En seguida me doy cuenta de un hecho: con el brazo derecho "libre", por no llevarlo pegado al tronco adquiriendo así su movimiento, sólo unido a éste por la articulación gleno-humeral, articulación condílea dotada de gran movilidad, logro contener el café casi sin que se mueva dentro del vaso. En seguida pienso en la analogía: PARA CONSERVAR EL EQUILIBRIO, NECESITO LIBERTAD, en este caso de movimiento, pero lo extrapolo a la vida y pienso también en libertad de ser, sentir, expresar. Para ser yo estable, no agitado como el café dentro del vaso, no debo estar anclado a nada, ni nadie, pues adquieres su movimiento, su dinámica de ser, de sentir, te mueves como ello, con ese alguien......Sólo me es necesario el trabajo (dando por supuesta la salud) y Olivia, pues me dan la buena vida que llevo. El brazo izquierdo andaba pegado al tronco y con éste se movía, incapaz de disociar su propia movilidad. Así mi brazo y mi mano, los mejor dotados para controlar la situación, el café en el vaso, eran anulados en su función por no tener libertad de movimiento respecto al tronco. El brazo derecho, "libre", sólo con la estabilidad que le da su hipermóvil articulación y un fino control de su motricidad por parte del sistema nervioso central, sí que logra retener estable el líquido en su interior.
Moraleja: A veces necesitas independencia para dar lo mejor de tí. Para encontrar la estabilidad (emocional) necesitas libertad. Si te anclas a algo o a alguien puedes perder el control de "tu vaso de cafe" porque te mueves con/como ese algo/alguien no como tú mismo.

Henry Chinasky.

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