martes, 3 de enero de 2012

Amor o no amor, esa es la cuestión.

Erich Fromm en su libro El arte de amar explica q el amor en el matrimonio debe perdurar xq debe ser un acto de voluntad y decisión por parte de los cónyuges y no únicamente la existencia del sentimiento del amor. argumenta q los sentimientos aparecen y desaparecen y por ello el amor eterno prometido en el matrimonio no puede ser sólo un sentimiento y q debe fusionarse con los ideales de voluntad y compromiso: > y yo digo....los ideales de voluntad y compromiso son bellos, nobles, estoicos y a largo plazo pueden merecer la pena, no sin el esfuerzo y/o sufrimiento q en mayor o menor medida presuponen. pero si desaparece el sentimiento del amor......si este motor universal se para entre un hombre y una mujer, si desaparece la ilusión, los objetivos conjuntos, la emoción, la atracción (no digo ya la propia de la pasión de los primeros 2-3 años) sino ese posillo de feeling q debe seguir existiendo... y aún cuando no existan discusiones exageradas, infidelidades, o algún otro motivo flagrante q precipite una separación; en tal caso, debe ser la voluntad y el compromiso tácitos los q sigan remando y lleven esa relación hasta el final de los días?? o es mejor ser honesto con uno mismo y con la pareja pese al daño q se pueda causar con la separación y retomar la búsqueda de la fuente de la vida, de la eterna juventud, del santo grial: EL AMOR.???
Pd: "sin amor la humanidad no podría existir un día más". "el amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales." Erich Fromm.

Henry Chinasky.

BUSCANDO UN YO PARA MÍ.

La muerte del "yo", de tu propia identidad se produce en la infancia, cuando tienes q renunciar a tus propias experiencias, elecciones, satisfacciones a cambio de contar con la aprobación paternas, cuando éstos, uno o ambos, no te aceptan tal como eres o deciden x tí: " Ellos le quieren; pero desean, le coaccionan o esperan de él q sea distinto". El hombre autorrealizado. A.Maslow.cuando nos son amputados nuestros deseos espontáneos ¿q queda? "el mismo YO, ya insignificante, toma parte en el proceso, no se le ha aceptado tal como es. el niño ha renunciado de verdad a sí mismo. su centro de gravedad no está ya en él mismo sino el ELLOS. ¿QUÉ HA SUCEDIDO?, EL NIÑO SE HA VISTO RECHAZADO, NO SÓLO POR LOS DEMÁS SINO TB POR ÉL MISMO, de hecho se encuentra sin identidad propia. desde el mismo instante en q renuncia a sí mismo, empieza inconscientemente a crear un PSEUDO-YO xa sobrevivir. a partir de ahora en adelante se verá desgarrado por necesidades compulsivas (inconscientes) o zarandeado por conflictos (inconscientes) hasta un estado de parálisis; entre tanto cada movimiento y cada instante van neutralizando su ser, reduciendo su integridad y durante todo este tiempo, ¡ se esconde bajo el disfraz de una persona normal y se espera de él q se comporte como tal!. El hombre autorrealizado. A. Maslow.
en una palabra , he comprendido q nos convertimos en neuróticos persiguiendo o defendiendo un pseudo-yo, un sustitutivo del yo; y Q SOMOS NEURÓTICOS EN LA MEDIDA EN Q CARECEMOS DE UN YO por eso no acabamos de gustarnos y nos pasamos la vida buscandonos, intentando encontrarnos....ESE SOY YO........

Henry Chinasky.

EXPERIENCIAS CUMBRE.

Abraham Maslow es un psicólogo americano perteneciente a la corriente psicológica humanista. un tipo de psi q se preocupa por el desarrollo de todas las potencialidades, capacidades de la persona centrandose más en dar rienda suelta a todo lo positivo y motivante xa la persona q en los aspectos negativos u oscuros de la misma. en un libro de A. Maslow, El hombre autorrealizado, se habla de lo q son las experiencias cumbre. se describen como momentos de suma felicidad, satisfacción, realización, en los q las personas q se ecuentran en ellos son "en gran medida sus propias identidades, muy allegadas a sus propios egos, idiosincráticas en grado sumo". sería como llegar a un momento en el q toda ntra vida cobraría sentido, encontrarnos ante algo xa lo cual siempre hemos estado preparandonos, esforzandonos, sin saberlo...aquello por lo cual vivimo, trabajamos, nos esforzamos sin saberlo y sin esperarlo, de repente sucede te encuentras allí y es un momento especial de suma satisfacción, placer...tanto q podemos llorar de alegría o incluso pensar q después de haberlo vivido podríamos morirnos sin resignación...son momentos ´casí místicos y q marcan hitos en ntras vidas: "los amantes se aproximan a la unidad en vez de permanecer siendo dos personas distintas, el monismo YO-TÚ adquiere mayores posibilidades, el creador se unifica con la obra q ha creado, la madre se siente un único ser con su hijo, el oyente se convierte en la música (y la música en él) y lo mismo sucede con quien contempla una pintura o una danza, el astrónomo está ahí > con las estrellas (más q permanecer sentado a un extremo del abismo contemplando a través del telescopio lo q sucede en el otro extremo)". son momentos en los q nos sentimos más unidos a nosotros mismos y damos gracias a la vida por poder permitirnos vivir tales experiencias en las q por otra parte "la persona q se encuentra en una experiencia cumbre siente estar en la cima de sus poderes, estar utilizando todas sus capacidades en grado e intensidades óptimas". cuando leí el libro me pareció algo maravilloso q alguien hablara de estos momentos de los cuales he sido consciente a lo largo de mi vida en diversas ocasiones....son momentos en los q he sido consciente y me he reconocido plenamente feliz y satisfecho y por los q siempre he pensado q mi vida al fin tenía sentido....dp han pasado y ahí han quedado, xa el recuerdo y como dice Álvaro poder llevarnoslos (los afortunados de haberlos vivido ) con nos cuando dejemos de vivir. Esta tarde, una vez más en mi vida, he vivido, sentido uno de estos momentos especiales, sublimes, místicos...estaba en casa de Mabel (mi exmujer, con la q tengo la suerte de llevarme genial) y dp de comer nos hemos echado la siesta, yo como de costumbre me he ido con mi hija Olivia a dormir...al pp le cuesta un poquito cojer el sueño y a veces la cojo y me la tumbo encima de mí como cuando era un bebé y a ella le encanta pues así se queda profundamente dormida....en ese momento, se ha generado la escena maravillosa, el ambiente ideal, todo era perfecto sin premeditación...la luz ténue del ambiente pues el día estaba nublado, la suave brisa q movía las cortinas de la habitación, el calor y la profunda respiración de mi hija sobre mi pecho,el tacto de su piel, el tamaño de su pequeño cuerpo....en un instante hiperconcentrado de sensaciones xa todos mis sentidos (vista,tacto,oido,olfato), he sido plenamente consciente de mi paternidad, más q nunca, he sido enormemente feliz por estar sano y tener una hija tan maravillosa, me he sentido agradecido profundamente x poder estar en ese instante de mi vida y poder estar disfrutando sin preocupaciones, obstáculos ("en esos momentos, las personas se convierten en algo así como un río sin diques"), en plena calma y bienestar y plenitud de mis facultades físicas y mentales de un momento inigualable y soy consciente q tal vez único e irrepetible en mi vida...la intensidad y emotividad del momento ha sido tal q sin darme cuenta, sin esfuerzo o premeditación una lágrimas me han sorprendido resbalando por mis mejillas potenciando la autenticidad del momento, sentir q hubiera dado mi vida por ella en un instante sin vacilar...tal vez no se vuelva a repetir algo así en mi vida..pero ahora puedo contarlo y os aseguro q por un momento tan especial MERECE LA PENA VIVIR...MI VIDA TIENE SENTIDO.

LA FELICIDAAAD-Ah-Ah-Ah-Ah...!!!

Para mí la felicidad está ahí, en el aire, en nosotros, detrás de cualquier esquina, en cualquier momento y lugar, se puede obtener con cualquier cosa, hasta con lo más insignificante y/o inesperado....para mí la felicidad es un saquito o mochila q llevamos puesto, integrado en nosotros y q instintivamente tratamos de ir llenano a diario con todo lo q podemos, aveces está más lleno.otras más vacío...aveces nos sentimos más felices , aveces menos...de vez en cuando rebuscamos en ntro saquito y hacemos recuento: q tengo?? (xa los más materialistas), q soy?? (xa los q les guste el lema de Viceroy).........unas veces sin saber xq, nos sentimos más felices q otras...deberíamos buscar la respuesta a nivel subconsciente si pudieramos o simplemente algo tan biológico como ver cómo tenemos las hormonas ese día ("el sistema neuroendocrino es responsable de ntra conducta", Fundamentos de psicobilogía, primer curso de psi de la UNED).....siempre he pensado q es muy veraz el refrán q dice q "no es más feliz quien más tiene sino el q menos necesita" y es q xa los q somos unos inconformistas patológicos....nos cuesta más sentirnos felices..........

Henry Chinasky.

Don Quijote

" La mente humana se aloja en nuestro cerebro y de él depende nuestra percepción del mundo, nuestros sueños, ilusiones, anhelos y temores. Se alimenta de nuestros sentidos y de nuestra curiosidad, pero también de la imaginación y la fantasía que le permiten crear y recrear su mundo circundante. Los humanos somos semejantes y a la vez únicos. Cada persona percibe el mundo de una manera particular según su naturaleza y experiencia. De esta combinación surge la genialidad y la locura, como la que llevó a Don Quijote, a "desfacer" tuertos por esos mundos de Dios y de su imaginación. Con él, Cervantes nos da una lección sobre la naturaleza humana y nos muestra que, precisamente nuestra esencia, nuestra condición, RADICA EN LA IMPOSIBILIDAD DE FIJAR EN UN PUNTO CONCRETO EL FIEL DE LA BALANZA QUE ENFRENTA RAZÓN Y EMOCIÓN, REALIDAD Y FANTASÍA".

Ylenia

Un ser humano con infinito valor y coraje, toma las riendas de su vida por última vez. Ylenia ha muerto. Al final ha controlado su vida, que se le escapaba, que se desangraba hace ya tiempo... Una mujer al límite, sola, marginada sutilmente por todos, incluso por ella misma. Deshecha en lo laboral, en lo económico, en lo familiar... Seguro que ha querido poner fin a tanto dolor, tanta desesperación, tanta angustia... No hay salida, no hay futuro, no hay destino...una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez...sólo "horror,horror, horror". Es un acto último de amor propio, estoy convencido. Ya no hay más Ylenia, ya no hay más dolor. DESCANSA.

Henry Chinasky.

lunes, 2 de enero de 2012

DE PRÍNCIPES Y PRINCESAS.

Estoy observando a los niños en el recreo; veo sus juegos, sus risas, sus miradas...como se relacionan, la confianza que existe entre ellos. Existe mucho contacto físico -¡aprovechad chic@s ahora que podéis!-. Tan naturales, tan puros, no hay duda, no hay desconfianza, no hay prejuicio... No han empezado a competir, tienen todo lo que necesitan satisfecho por sus padres: comer, beber, dormir y jugar.Sus vidas no se han empezado a enmarañar, a ensuciar, a envilecer, a entristecer con fracasos, desamores, decepciones, envidias, engaños... Hasta la fecha, el mundo es ideal. Son felices idílicamente.

Pienso que a medida que crecemos y nos vamos escabullendo del manto protector de nuestros padres, conforme nuestros anhelos y necesidades se van multiplicando, volviendo más complejos y a menudo más confusos y si a esto le sumamos que ya nadie nos va a regalar nada, que tenemos que ganárnoslo nosotros y en ocasiones rivalizando, luchando, compitiendo con el medio, con el tiempo -"contrarreloj"-, con otras personas, con nosotros mismos -nuestros miedos e inseguridades-...entonces cada vez más ese mundo perfecto en el que casi siempre triunfábamos, fantaseábamos y soñábamos metamorfosea y se torna en "la cruda realidad" -y es verdad, porque no nos la dan cocinadita para que la dijeramos mejor- en la que tenemos que procurarnos desde el pan -algo tan elemental y tangible- como hasta el AMOR -algo tan...-. Aparecen la infelicidad, la frustración, la insatisfacción y en el peor de los casos se vuelven crónicas. La vida ahora parece más una carga que otra cosa, se vuelve tosca, densa, ha dejado de ser fluida, rosa y azul, luminosa y transparente, dulce y templada.

Es entonces cuando tratamos de recuperar a toda prisa esa felicidad ideal de antaño y tratamos de salpicar nuestra vida con momentos de ella, de placer, de risas y satisfacción, llantos y emoción... Pero, aunque por momentos nos aproximemos, las cosas ya no son como antes, ya nada sabe como al principio...el primer beso, el primer orgasmo, el primer SÍ, la primera victoria, el primer logro... Luchamos por mantenernos a flote y sí, podemos ser felices o así creerlo pero...ya estamos manchados, heridos, ya lo hemos ensuciado todo. Podemos reconstruir "el castillo en el aire", la fortaleza inespugnable, no sin deshacernos en el empeño, pero este castillo de príncipes y princesas, hadas, bruj@s, lobos, ogros, amor y besos, inocencia, caricias, abrazos y te quieros, ya nunca será el mismo. Este reciclado, restaurado, reinventado, presenta fisuras, fugas, goteras...las cuales trataremos de apañar, disimular, arreglar, enmendar, corregir, ocultar, durante el resto de nuestras vidas.

Salud y suerte. AMOR.

Henry Chinasky.

Días y noches: Bloody end. (Lee antes D y N 2)

Después de cenar J, el conserje, nos anuncia que deberemos permanecer en la casa un día y una noche más.
El resultado de la tercera noche fue apocalíptico. Se había decorado toda la habitación con partes de A. Su anatomía estaba dispersa por todo el cuarto. No se podía entrar sin tener cuidado de no resbalar en los aproximadamente cinco litros de sangre que se habían coagulado por todo el suelo. El mismísimo demonio se hallaba entre nosotros.

T se fue rápido a buscar a J, M corrió a refugiarse en su habitación, C, la doncella se me acercó. me dijo que estaba muy nerviosa, que tenía miedo del señor T y la señora M y que en estos momentos era yo la única persona en quien confiaba. Rompió a llorar en mi pecho. Me dijo que ayer por la tarde había visto al señor y la señora discutiendo acaloradamente. Sobretodo el señor, nunca lo había visto así, dando golpes con el bastón por aquí y por allá como poseido. Me contó, que hubo una cosa que le llamó poderosamente la atención: vio como la señora M se arrodillaba y le suplicaba que no lo hiciera, que pensara en ella. El señor T contestó que no lo iba a consentir y menos en su casa, que yo era un indigno, pecador y que ahora me tocaba a mí. Que yo continuaría haciéndole lo mismo a la señora M si alguien no me paraba los pies y que ese iba a ser él. Me dijo que estaba preocupada por mí, que quería mucho a la señorita A y que sabía que estaba enamorada de mí, que quería prevenirme del señor. Le di las gracias y le dije que no se preocupara, que era una mujer encantadora y que realizaba excelentemente su trabajo, que mañana todo estaría solucionado y que al fin marcharíamos a Moscú. La señora y usted? me preguntó. No, le dije, usted y yo. Hizo una mueca de extrañeza, sonrio y se retitó.

Esa noche, la última, volví a colocarme mi disfraz de TUCÁN, cojí mi frasco de cloroformo, el pañuelo negro y mi viejo maletín de cirujano que había obtenido en una subasta años atrás. Era hora de que el viejo sarnoso y la urraca de mi mujer sintieran pavor...

A las 2:00 de la mañana apliqué el cloroformo a mi mujer. La diseccioné sin ningún remordimiento, seccioné sus pechos y con hilo de seda los cosí a mi atuendo. Seccioné también la vulva y me la cosí a la entrepierna, después le arranque la cabellera y me la puse como una peluca. Con esta indumentaria me fui a la habitación de T. El viejo zorro me estaba esperando, debía andar medio despierto y el crujir de la madera bajo mis pasos le alertó. Lo cierto es que cuando entré en la habitación el gordo y peludo ex-consejero de estado T cayó sobre mí como un oso. Por suerte llevaba todavía el bisturí ensangrentado en mi mano derecha y conseguí quitármelo de encima clavándoselo en el vientre. Enseguida empezó a teñírsele el pijama de rojo. Sucio y mentiroso farsante, nunca me gustaste, me dijo. Lo sé, contesté. Contemplaba su cara de dolor, asco y desprecio. Se puso las dos manos sobre la herida que no dejaba de sangrar, estaba de rodillas. Le acerqué su bastón para que pudiera levantarse y mientras lo hacía aproveché para sacar el costótomo del maletín. Le pedí amablemente que no gritara pero al no obedecer tuve que atontarlo un poco aplicándole el pañuelo negro en las fauces. Así me fue más facil recrearme con él.

Le corté una oreja, tuve que amordazarle porque a pesar de estar aturdido se puso a gritar y no quería q C se despertara. Después corté la otra, clavé el bisturí en sus ojos seccionando ambos nervios ópticos y los músculos motores oculares y así los extraje. Jugué con ellos un poco, los lancé por la habitación, uno cayó rebotado a mi derecha y lo pisé, salió despedido. El viejo se arrastraba boca abajo, buscaba sus ojos... No sé como coño encontró uno, intentó ponérselo en un acto instintivo. Me senté encima de él, a horcajadas, apreté su cara contra el suelo y busqué el espacio entre la segunda y la tercera vértebras cervicales y le asesté una puñalada trapera, por la espalda, seccioné su médula y así se calmó...para siempre.

Impregando en sangre y así disfrazado como iba, bajé a la habitación de C que dormía. No obstante la anestesié también, la puse boca abajo, me quité la absurda vestimenta, la monté por detrás y la inseminé. La semilla del diablo??? No, mi semilla. Después la vestí. le puse las mejores ropas que encontré en su armario y la senté atándola a la silla de ruedas de T. Justo antes de que despertara le había inyectado un anestésico en el espacio epidural durmiendole las piernas. Cuando despertó le dije que no temiera, que T y M estaban muertos, que ella había recibido un fuerte golpe en la espalda y tenía momentáneamente las piernas paralizadas. Que había sorprendido a J, el coserje, y que se había dado a la fuga. le dije que teníamos que apresurarnos porque quizá volviera. Se echó a llorar...le acaricié el pelo, la frente, las mejillas, la besé en los labios, ella introdujo su lengua en mi boca, estaba dulce. Sentí que me deseaba.

Tenía los caballos preparados, así lo acordé con J anoche. Este dormía en su cabaña bajo los efectos del cloroformo y la morfina, pobre adicto... Era muy pronto, hacía mucho frío, pero la nieve al fin se había deshecho. Solos C y yo. La convertiría en mi mujer. Sentía que tenía muchas cosas que escribir a partir de ahora, además, pronto se publicaría mi último libro y con las ganancias viviríamos bien durante algún tiempo. Quiero tener hijos con ella. Ha llegado el momento de madurar. No más muertes a partir de ahora, sentaré la cabeza. FIN.

Henry Chinasky.

Días y noches 2. (Lee antes D y N).

 

A y yo hacíamos el amor por el día, en cuanto encontrábamos la situación propicia para ello. Si nos quedábamos a solas en algún sitio desde donde podíamos ver a los demás, aprovechábamos para precipitarnos en una espiral de besos y caricias desenfrenados, sexo oral y salvajes cópulas hasta el orgasmo que como por arte de magia, sincronizábamos en un punto y final a nuestra líbido desbordada, clímax apoteósico. Todo encajaba a la perfección, todo fluía. Pero después de la primera noche las cosas empezaron a cambiar.
A la mañana siguiente oimos un grito desgarradory todos corrimos a la habitación de A guiados por las ondas sónicas que todavía reverberaban el el ambiente...Esta yacía en la cama llorando, con la mandíbula desencajada por el gesto mezcla de dolor y´pánico mientras asía uno de sus antebrazos por la muñeca de la que pendía su mano. En seguida me di cuenta de que a esa mano le pasaba algo, parecía estar incompleta. Al lado izquierdo de la cama había una enorme mancha roja ovalada sobre la cual se observaba algo que no llegaba a acertar. Me acerqué a la cama y lo vi claro: era un dedo. A su mano izquierda le faltaba el dedo meñique. Su mano ya no sangraba porque ya lo había hecho lo suficiente hasta formar esa majestuosa pintura abstracta color grosella y lo que había sobre ella era un dedito de mi amante. Caras de asombro, repulsión , asco, temor, pánico, entre los que allí nos encontrábamos. La doncella que se desmalla al contemplar el dedo, yo abrazo a A. M no está, llega a los pocos minutos y al ver la macabra escena corre al baño a vomitar. Se escuchan las arcadas pero no el sonido del contenido gástrico al salir por la garganta y golpear la primera superficie que encuentra. Deduzco que no ha vomitado. Al instante caigo en la cuenta de que estamos incomunicados y de que quien haya pertrechado tal atrocidad debe estar en la casa, de hecho, debe ser uno de nosotros. esto mismo es lo que viene a decir M cuando sale con una toallita del cuarto de baño limpiandose la comisura de los labios y con la cara encendida por el esfuerzo emético. Sí, uno de nosotros, pero quién. Qué perfil psicológico de quienes estamos aquí encaja en el de un desalmado sádico capaz de hacer algo así???. este hecho insólito denota crueldad extrema, delirio, enfermedad, suma agresividad y peligrosidad para el resto.

La doncella, ya repuesta, empieza a curar a A que más calmada sigue llorando. Yo aprovecho para registrar en mi memoria visual como una fotografía el contexto, la escena que acabo de presenciar. Como es lógico el hermano de M, T, nos convoca a todos abajo con el fin de hablar de lo sucedido. Quien hayya sido, dice, debe ser descubierto, no podemos esperar a que caiga la noche.

Lo cierto es que llegó la noche y seguíamos sin saber nada.

A la mañana siguiente lucía un sol expléndido, la nieve estaba empezando a deshacerse. Aprovechando el paseo matutno del resto, A y yo lo hacíamos en la habitación de la doncella y sucedió algo inquietante. En pleno acto carnal, A y yo nos detuvimos al oir un ruido semejante a un punta pie que provenía del otro lado de la pared que quedaba a la izquierda de la cama. En un primer momento, aunque ambos nos apercibimos,lo dejamos de lado y continuamos a lo nuestro pero nada mas reanudar la faena otro sonido idéntico volvió a hacer vibrar nuestros tímpanos. Nos detuvimos denuevo, la saqué de dentro de A y me acerqué a la pared de donde venía el sonido justo a la altura de una cómoda encima de la cual había un cuadro con un retrato de T. De hecho, parecí haberse descolgao un poco con los golpes y decidí alinearlo un poco con la vertical y la horizontal pero se me escapó de las manos cayendo sobre la cómoda y de ahí al suelo. Una mancha rectangular idñentica al tamaño del cuadro quedó a la vista poniendo al descubierto el contraste por el paso del tiempo y la suciedad entre la pintura que había bajo el cuadro y la del resto de la habitación. Debía de hacer mucho tiempo que ese cuadro no se movía de ahí.

El cuadro, al caer al suelo se había dado la vuelta mostrando un agujerito del tamaño de un guisante solo patente desde ese lado pues al girarlo, el agujerito se camuflaba en el negro de la pintura que cubría esa zona de la imagen que coincidía con la pupila del ojo derecho del rostro de T.

Al ir a colgar el cuadro, al lado de una de las tres alcayatas que lo sodtenían, la que estaba en el centro, descubro otro agujerito, esta vez en la pared, de las mismas dimensiones que las del cuadro. Cada vez estaba más inquieto. Miré a A, se tapaba el cuerpo desnudo con una sábana. Tragué saliva y cojí mi pluma, atravesé el agujero del cuadro por la pupila de T y seguí atravesando con absoluta precisión y coincidencia ed medidas hasta que la pluma desapareció en la profundidad de la pared y cayó al otro lado de la habitación. Después de golpear contra el suelo, el sonido de unos pasos perezosos y un vehemente portazo al final.

Alguien nos ha estado espiando le dije a A que palideció, se vistió deprisa y corrió a abrazarme. Intentaba calmarla, pero temía por ella. Alguien le había amputado un dedo la noche anterior, alguien que ya sabía de sobra lo nuestro. La felicidad y la alegría se esfumaban, la angustia, el temor y la zozobra se abrían paso.

Quizá esta noche sea yo la víctima, ella no por favor. Pero M duerme conmigo, lo dudo. Querida mía, querida niña, te están haciendo pagar a tí por mi infidelidad, por tu amor hacia mi, por nuestro deseo, por tus sueños....ya estás triste. No hay derecho. Salimos de la habitación y me asombro al contemplar q al lado no hay nada, ninguna habitación,sólo una blanca pared, cómo es posible...

A y yo no volvimos a hablar en todo el día en un acuerdo tácito por mantener las distancias de momento...

Henry Chinasky.

Días y noches...

 

"Si algún día necesitas mi vida ven y tómala". Así se despidía A, con una nota que introdujo en mi bolsillo al darme un abrazo evitando que nadie la viera.
Era un mensaje de amor. Ella me necesitaba?, ella me adoraba?, me admiraba?, idolatraba?, quizá me deseara también?. Se iba, emprendía una nueva vida en el arte pero antes quería tender un nexo que nos uniera en la distancia, quería que yo lo supiera: la verdad de su corazón.

Fue un gran atrevimiento por su parte pero ya estaba envuelta en una toma de decisiones transcendentales para su vida, qué impostaba ya una más. había decidido dedicarse al teatro, abandonar a su familia, dejarlo todo y por qué no declarar su amor.. Una mujer en una encrucijada, en un momento decisivo de su vida y que probablemente la marcaría hasta el final.

Cuando cojí la nota y la lei, una llama se encendió en mi corazón. Entonces pensé en mi mujer, ya sintiendome culpable antes incluso de que nada hubiera sucedido. Pero su mensaje era demasiado explícito como para obviarlo: "Si algún día necesitas mi vida..." Aún así no salía de mi asombro e incredulidad: esta joven, prometedora y bella criatura se había fijado en mí... Ella encarnaba el amor de mis sueños, un amor ideal: joven y bella, encantadora, sensible e inteligente. Pero qué hago con mi mujer, Dios!!! Ella lo entenderá, seguro...soy más joven que ella, tengo talento, tengo futuro por mí mismo. Ella no es tonta, seguro que intuía que algo así podía suceder tarde o temprano. Debo decírselo ya. Su reacción puede ser brutal... En cierta medida me atemoriza, me controla, manipula y en cierta medida creo que es recíproco. Simplemente nos necesitamos, si no, no estaríamos juntos, es evidente. Pero eso no es amor y yo estoy dispuesto a alcanzar el ideal: quiero abandonar el te quiero porque te necesito y llegar al te necesito porque te quiero.
Oooh, esto es una locura, el amor es una locura....el amor duele...sí, duele... Quédate, le diría a A, mantengamos aquí nuestra relación, sin que nadie se entere, dejemos que lo que está surgiendo sea real y se haga fuerte como para que nada nos importe...Aún no puedo tomar una decisión, no te vayas todavía, espera un poco, espérame...Yo no puedo irme, debo quedarme un día más, necesito hablar con ella, necesito convencerla de que nos veamos a escondidas en secreto.... Quiero esta relación pero de momento no me siento con fuerzas de dejar a mi mujer...

La noche antes de partir estuvo nevando sin cesar, tal es así que por la mañana el conserje nos informó que debíamos cancelar nuestro viaje porque habían cortado las carreteras a causa de la nieve y que las previsiones meteorológicas no eran muy halagüeñas para los próximos días. pensé de inmediato que la suerte me sonreía: nadie podría salir, todos de nuevo permaneceríamos en la casa al menos unos días más. Yo pensaba aprovechar ese tiempo, iba a ser...excitante?, una aventura?, divertido?, dramático?...

Me aseguré de que A no se hubiera marchado ya. Tanta audacia hay en ella que no sería de extrañar que en vista del temporal hubiera decidido mandar al conserje que le preparara los caballos a media noche. Pero no, su habitación estaba abierta y sus pertenencias seguían en ella: huele a A...qué perfume usará, la hace tan especial, diferente, única...Ella está aquí todavía suspiro... Abajo, la doncella avisa de que el desayuno está servido. M, mi mujer, se levantó más pronto que yo. Ha ido a hablar con su hermano, el dueño de la casa y los terrenos, en un intento de paliar los efectos de la nieve y evitar así que nos quedemos. me introduzco en la habitación de A y cierro la puerta por dentro. Oigo ruidos en el cuarto de baño, sigiloso me acerco hasta allí. De nuevo la puerta a cuarenta y cinco grados del umbral me deja ver...
A se recoje el pelo frente al espejo. Con unas zapatillas de pelo blanco, braguitas del mismo color y la espalda desnuda. Inclina la cabeza para colocarse un gancho en el pelo y se sobresalta al ver mi reflejo en el espejo. Se gira, lo que me permite contemplar sus jóvenes pechos desnudos. Ella mantiene su acción, no se cubre, me mira...yo la miro, toda...Decido atravesar la puerta, no hay palabras, sólo silencio y miradas, baja sus brazos, me abraza, la abrazo. Recorro con mis manos la piel de su espalda hasta la cintura una y otra vez. Levanta la mirada, la beso, nos besamos...Mis manos van más allá, territorios prohibidos, sumamente íntimos donde sólo encuentro humedad, placer, gemidos, suspiros......acción....repetición....Nos guiamos a la cama. Me desnudo, ella ya lo está. Se tiende sobre mí. Noto su peso, la temperatura de su cuerpo, la sensación almohadillada de sus senos, la diminuta presión de sus pezones, su pelvis clavándose en mi pelvis...estoy en el paraiso con Afrodita...soy feliz...al fin.

Prestando oido primero y abriendo ligeramente la puerta después para comprobar que no hay nadie, salgo de la habitación, me vuelvo para cerrar y cuando me dispongo a enfilar el pasillo hasta la escalera que baja al comedor me encuentro con los ojos de mi mujer que termina de subir y se encuentra al otro extremo, quieta, mirándome. Después de un par de segundos en los que parecía haber procesado algún tipo de información, acelera y se mete en nuestra habitación. Yo arranco también y camino hasta el final y al cruzar por delante de la puerta oigo un fuerte ruido. algo se ha caido al suelo, otro, más violento, algo parece haber golpeado la pared. Decido no entrar, evito una posible confrontación ahora y bajo a desayunar. Tengo la ligera sensación de que me da igual lo que piense mi mujer, cualquier cosa que imagine podría ser verdad y a la vez mentira. No puede probar nada pero lo cierto es que me ha visto cerrar la puerta de A y eso puede hacer explotar un cúmulo de suposiciones en su cabeza y más cuando, como ella, se está predispuesta. Desde que llegamos no le quita ojo a A, quizá le recuerda a ella cuando comenzó, pero no se alegra por ello sino que la envidia y porque quizá esté celosa por mí, seguro ha notado que miro a A con placer y es esta quien acapara la atención y no ella. Esto la enciende, lo sé. Extrañamente, el poso que me queda incluso después de la que imagino vehemente reacción de M, es de bienestar. Tanto es que involuntariamente las facciones de mi rostro se alían para esbozar una sutil sonrisa de la que soy consciente al pasar por delante del espejo del hall.


El desayuno se convierte en un gabinete de crisis debatiendo las consecuencias de la nevada, las posibles alternativas de acción y toma de decisiones respecto al viaje programado y necesidades básicas como provisión de alimentos y un hipotético requerimiento de servicios médicos ya que el hermano de M anda necesitado de medicinas para paliar sus poliartralgias. Mucho bla, bla, bla y un conciso parte meteorológico llevan a todos a la conclusión de que al menos nos quedaremos cuatro días más...tres noches más..........

Henry Chinasky.

"LA CONVERSACIÓN"

 
"La conversación sólo es un pretexto para otras formas más sutiles de comunicación. Cuando éstas no funcionan, la conversación es algo muerto. Si dos personas tienen interés en comunicar mutuamente, no importa lo más mínimo lo confusa que llegue a ser la conversación. Las personas que insisten en la claridad y la lógica con frecuencia no consiguen hacerse entender. Siempre están buscando un transmisor más perfecto, engañadas por la suposición de que la mente es el único instrumento para la transmisión del pensamiento. Cuando empiezas a hablar de verdad, te entragas. Arrojas las palabras precipitadamente, no las cuentas como monedas. No te preocupas de los errores gramaticales o factuales, de las contradicciones, de las mentiras y demás. Hablas. Si hablas con alguien que sepa escuchar, entiende perfectamente, aun cuando la palabras carezcan de sentido . Cuando se pone en marcha esa clase de conversación, se produce un maridaje, independientemente de que hables con un hombre o con una mujer. Los hombres hablando con otros hombres necesitan esa clase de enlace tanto como las mujeres hablando con otras mujeres. Las parejas casadas, raras veces disfrutan de esa clase de conversación, por razones que son más que evidentes.
La conversación, la conversación auténtica, es una de las manifestaciones más expresivas del anhelo de maridaje ilimitado que siente el hombre. Las personas sensibles, las personas que sienten, desean unirse de modo más profundo, sutil y duradero de lo que permiten la costumbre y la convención. Me refiero a formas que superan los sueños de las utopías sociales y políticos. La fraternidad del hombre, en caso de que alguna vez se realice,, sólo es la etapa de jardín de infancia en el drama de las relaciones humanas. Cuando el hombre empiece a permitirse expresióm plena, cuando pueda expresarse sin miedo al ridículo o la persecución, lo primero que hará será soltar su amor a borbotones.. En la historia del amor humano, todavía estamos en el primer capítulo. Aun ahí, aun en el dominio de lo puramente personal, es un relato bastante vulgar. ¿Acaso tenemos más de una docena de héroes y heroínas del amor para mostrar como ejemplos? Dudo que tengamos incluso tantos grandes amantes como santos ilustres. Tenemos eruditos en abundancia, reyes y emperadores, estadistas y militares...pero ¿dónde están los grandes amantes?Después de un momento de reflexión volvemos a Abelardo y Eloísa o a Antonio y Cleopatra o a la historia del Taj Mahal. Una gran parte es ficticia, la han hinchado y glorificado los amantes insatisfechos a cuyas plegarias responden sólo el mito y la leyenda. Tristán e Isolda...¡qué poderoso hechizo ejerce todavía esa leyenda sobre el mundo moderno! En el paisaje de los mundos novelescos destaca como el pico nevado del Fujiyama." SEXUS, Henry Miller.

Un actor.

"A mi me gusta no sentirme cómodo con mis personajes. Me atrae ese momento en el que te cuesta entender quien eres y tu personalidad se pierde dentro de tu personaje. Llegar a ese nivel de concentración no es fácil. Te convierte en alguien vulnerable, pero al tiempo te llena y te da la oportunidad de crecer como ser humano. Una vez alcanzas ese punto, lo que sale de tí es terrible o sensacional." Eric Bana.

LA ESTABILIDAD Y LO QUE DEBE FLUIR.


Vuelvo del jardín, he estado toda la mañana leyendo; Kafka en la orilla, de Murakami. Estaba absorto en la lectura y al dar los primeros pasos hacia casa, pues son las 14h, como parte del protocolo, como obligándome inconscientemente a ello, me giro y me doy cuenta que se me ha olvidado la botella de agua y el vaso q contiene una cucharilla y el café que no he logrado terminar porque el corazón se me aceleraba demasiado y la mente se me nublaba por la cafeina restándome atención a la lectura. Al volver ya con todo: sueter, llaves, libro, diadema para sujetarme el flequillo, botella, vaso con café, me doy cuenta que al caminar el café se agita dentro del vaso que lo sostiene mi mano izquierda, que es parte de mi brazo izquierdo el cual llevo flexionado y pegado al cuerpo porque así sostengo el sueter y la botella. Sólo llevo el libro en mi mano derecha. Al tener mi brazo izquierdo pegado al cuerpo, no logro mantener estable el café dentro del vaso porque obligatoriamente éste se mueve con mi mano y mi brazo pegados al tronco y así adquieren todos el mismo movimiento.. Temo que el café se vaya a derramar y me manche. Instintivamente me cambio el vaso de mano y el libro pasa a la izquierda y el vaso a la derecha. En seguida me doy cuenta de un hecho: con el brazo derecho "libre", por no llevarlo pegado al tronco adquiriendo así su movimiento, sólo unido a éste por la articulación gleno-humeral, articulación condílea dotada de gran movilidad, logro contener el café casi sin que se mueva dentro del vaso. En seguida pienso en la analogía: PARA CONSERVAR EL EQUILIBRIO, NECESITO LIBERTAD, en este caso de movimiento, pero lo extrapolo a la vida y pienso también en libertad de ser, sentir, expresar. Para ser yo estable, no agitado como el café dentro del vaso, no debo estar anclado a nada, ni nadie, pues adquieres su movimiento, su dinámica de ser, de sentir, te mueves como ello, con ese alguien......Sólo me es necesario el trabajo (dando por supuesta la salud) y Olivia, pues me dan la buena vida que llevo. El brazo izquierdo andaba pegado al tronco y con éste se movía, incapaz de disociar su propia movilidad. Así mi brazo y mi mano, los mejor dotados para controlar la situación, el café en el vaso, eran anulados en su función por no tener libertad de movimiento respecto al tronco. El brazo derecho, "libre", sólo con la estabilidad que le da su hipermóvil articulación y un fino control de su motricidad por parte del sistema nervioso central, sí que logra retener estable el líquido en su interior.
Moraleja: A veces necesitas independencia para dar lo mejor de tí. Para encontrar la estabilidad (emocional) necesitas libertad. Si te anclas a algo o a alguien puedes perder el control de "tu vaso de cafe" porque te mueves con/como ese algo/alguien no como tú mismo.

Henry Chinasky.