Un ser humano con infinito valor y coraje, toma las riendas de su vida por última vez. Ylenia ha muerto. Al final ha controlado su vida, que se le escapaba, que se desangraba hace ya tiempo... Una mujer al límite, sola, marginada sutilmente por todos, incluso por ella misma. Deshecha en lo laboral, en lo económico, en lo familiar... Seguro que ha querido poner fin a tanto dolor, tanta desesperación, tanta angustia... No hay salida, no hay futuro, no hay destino...una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez...sólo "horror,horror, horror". Es un acto último de amor propio, estoy convencido. Ya no hay más Ylenia, ya no hay más dolor. DESCANSA.
Henry Chinasky.

No hay comentarios:
Publicar un comentario